Llevo varios años sintiendo que el mundo se ha vuelto del revés. Hoy reafirma mi sensación el comprobar que la única ventanilla que
no genera colas en Osakidetza es la de reclamaciones. Supongo que
será porque los pacientes creemos que quejarse no sirve para nada, aunque en este “presente distópico” tampoco descarto la opción
de que el usuario esté totalmente satisfecho con el servicio o
incluso contento porque disfruta esperando en una cola la llegada de su turno como borrego en matadero. Para reforzar la solidez periodística de este escrito incluyo mi propia estadística, simple, veraz y sin
margen para la manipulación.
El 19/XI/2026 se me partió una muela y me atendieron el 26/XII/2026 (38 días después).
El 19/XI/2026 se me partió una muela y me atendieron el 26/XII/2026 (38 días después).
El 23 /X/2026
se me ha partido otra y me han dado cita para el 15/I/2027 (84 días
de espera). Esta vez he presentado una reclamación.
Me
gustaría saber si Miren Lorea Bilbao Arteche espera 86 días para
ser atendida por un odontólogo público cuando se le parte una
muela.
Termino con otra
duda que solo el tiempo podrá desvelar: ¿Cuantos días tendré que
esperar para ser atendido en el año 2027, cuando se me rompa la
última muela que me queda sana? Se admiten apuestas.
Yo entretanto voy a ir pidiendo la cita.
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